Un equipo de la UNAM ha identificado bacterias marinas capaces de degradar hidrocarburos de forma natural. Este descubrimiento abre la puerta a nuevas estrategias de biorremediación para combatir la contaminación en el Golfo de México y otros ecosistemas afectados por el petróleo.
En el Golfo de México, científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México han identificado bacterias capaces de degradar hidrocarburos y utilizarlos como fuente de energía, un proceso natural que podría convertirse en una solución clave frente a la contaminación petrolera.
De acuerdo con las investigaciones del Instituto de Biotecnología, entre el 10% y el 20% de los microorganismos analizados en esta región poseen esta capacidad, lo que revela el enorme potencial biológico del ecosistema marino.
Cómo funcionan las bacterias que degradan hidrocarburos
Estos microorganismos han evolucionado durante millones de años en un entorno donde el petróleo forma parte del ecosistema. Como resultado, desarrollaron mecanismos para descomponer compuestos complejos en sustancias más simples.
Un hallazgo clave es la existencia de consorcios bacterianos, donde distintas especies trabajan en conjunto:
- Una bacteria inicia la degradación de compuestos simples
- Otras continúan el proceso aprovechando los subproductos
- El resultado final: dióxido de carbono y agua
Este proceso reduce significativamente la toxicidad del petróleo, logrando degradar hasta un 50% de los hidrocarburos en condiciones controladas.
Investigación en el Golfo de México: profundidad y tecnología
Desde 2015, los investigadores han realizado expediciones marinas recolectando muestras a profundidades de hasta 4 mil metros, abarcando zonas desde Tamaulipas hasta el Caribe.
Debido a que muchas bacterias no pueden cultivarse en laboratorio, los científicos han utilizado técnicas avanzadas como la metagenómica, lo que les ha permitido:
- Identificar ADN microbiano directamente del ambiente
- Crear un atlas de microorganismos del Golfo
- Desarrollar un cepario con más de 400 bacterias con potencial degradador
Aplicaciones: hacia una biorremediación más eficiente
El uso de bacterias para eliminar contaminantes forma parte de un campo conocido como Biorremediación, una estrategia ecológica que busca restaurar ecosistemas dañados.
A diferencia de métodos tradicionales como barreras físicas o materiales absorbentes (por ejemplo, cabello humano), estas bacterias no solo contienen el petróleo, sino que lo transforman en compuestos menos dañinos.
Próximos pasos: laboratorio móvil y escalabilidad
El proyecto avanza hacia una fase más aplicada, con la creación de un laboratorio móvil en Veracruz, donde se probará el desempeño de estas bacterias en condiciones más cercanas al entorno real.
Entre los objetivos futuros destacan:
- Producción masiva de bacterias
- Aplicación en ríos y zonas contaminadas
- Desarrollo de tecnología para su uso en aguas profundas
Estos avances podrían convertir a estos microorganismos en una herramienta clave para enfrentar derrames petroleros y contaminación marina.
Un avance clave para el futuro energético y ambiental
La investigación de la UNAM no solo representa un avance científico, sino también una oportunidad estratégica para países con actividad petrolera como México.
En un contexto donde la contaminación por hidrocarburos sigue siendo un desafío global, el aprovechamiento de procesos naturales como estos podría marcar el camino hacia soluciones más sostenibles y eficientes.