Un nuevo estudio revela que la técnica del fracking podría proporcionar solo seis años de consumo de petróleo, exponiendo a millones a sus efectos negativos. Expertos advierten sobre el costo y el impacto ambiental de esta práctica.
El estudio titulado "Fracking sin coordenadas públicas" presentado por CartoCrítica arroja luz sobre las implicaciones del uso de la técnica de fracking en México, revelando que los beneficios económicos serían efímeros y los costos demasiado altos.
Fracking y Su Efecto Limitado en la Energía Nacional
Según los expertos, la explotación de yacimientos no convencionales mediante fracking podría generar recursos equivalentes a solo 5.9 años de consumo nacional de petróleo crudo y 3.7 años de gas natural. La inversión necesaria alcanzaría la asombrosa cifra de casi 360,000 millones de dólares, en contraste con los escasos beneficios a largo plazo contemplados.
“El proyecto se muestra desproporcionado respecto al alivio energético prometido”, comentó Manuel Llano Vázquez, director de CartoCrítica. El evento de presentación del estudio, organizado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, destacó varios aspectos relevantes acerca de esta controversial técnica.
Costos Ambientales y Sociales del Fracking
La técnica de fractura hidráulica, conocida como fracking, podría permitir la recuperación de apenas el 10% de los recursos prospectivos considerados por Pemex. Para lograrlo, se requeriría la perforación de aproximadamente 25,638 nuevos pozos, utilizando más de 1,923 millones de metros cúbicos de agua dulce.
- Impacto negativo en la disponibilidad de agua
- Aumento del tránsito pesado en áreas afectadas
- Generación de residuos y conflictos de uso de suelo
Llano Vázquez enfatizó que estos resultados ponen en riesgo la salud y el bienestar de las comunidades que podrían verse afectadas por el fracking, ya que se estima que 6,087,026 personas tendrían que enfrentar sus consecuencias.
Producción en Yacimientos No Convencionales
Rafael Flores Hernández, otro investigador de CartoCrítica, enfatizó que la producción en pozos de yacimientos no convencionales tiende a caer drásticamente en el primer año de operación, demostrando así su ineficacia en el largo plazo. Un comparativo impactante es el siguiente:
- Pozo en mar: 3,000 barriles diarios.
- Chicontepec (yacimientos no convencionales): solo 30 barriles diarios.
“Chicontepec es un ejemplo claro de que el fracking no necesariamente se traduce en éxito financiero o energético”, afirmó Flores Hernández durante la presentación.
Costos de Desarrollo y Deuda para Pemex
Beatriz Olivera, investigadora y directora de ENGENERA, presentó un análisis del costo asociado al desarrollo de pozos no convencionales. Este proceso podría costar entre 8 y 12 millones de dólares cada uno, lo que podría llevar a Pemex a enfrentar una enorme carga financiera:
- Costo promedio: 12 millones de dólares por pozo.
- Inversión total estimada: entre 24,000 y 42,000 millones de dólares.
Olivera advirtió sobre el riesgo de aumentar la deuda de Pemex si se opta por estas inversiones. También cuestiona la soberanía del país si se siente la necesidad de asociarse con empresas privadas para enfrentar estos costos.
Acceso a la Información y Transparencia Limitada
Los expertos también señalaron que el acceso a la información sobre yacimientos no convencionales ha sido restringido en los últimos años. Llano Vázquez destacó que desde 2018 no se actualiza la información relacionada con el fracking, creando un entorno de incertidumbre sobre los riesgos que enfrentan las comunidades.
“Las comunidades están ante una amenaza sin coordenadas”, lamentó Llano Vázquez. Además, Olivera agregó que existe una fragmentación de la información, lo que dificulta una comprensión clara de los riesgos asociados al fracking en el país.
Conclusión: ¿Vale la Pena el Fracking?
Las evidencias presentadas por el estudio "Fracking sin coordenadas públicas" dejan claro que, aunque puede ofrecer una solución temporal ante la crisis energética, los beneficios son limitados y los costos, tanto económicos como ambientales, son demasiado altos. Es imperativo que las autoridades reconsideren esta estrategia y prioricen el bienestar de las comunidades afectadas frente a las promesas de desarrollo económico a corto plazo.