El Gobierno de México analiza aumentar la producción nacional de gas natural como parte de su estrategia de soberanía energética. La secretaria de Energía, Luz Elena González, explicó que el país depende en gran medida de las importaciones desde Estados Unidos y que se evalúan alternativas técnicas y ambientales para fortalecer el suministro nacional.
El Gobierno de México analiza ampliar la producción nacional de gas natural como parte de la estrategia energética impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Así lo confirmó Luz Elena González, titular de la Secretaría de Energía (Sener), durante su participación en el foro Construyendo oportunidades y crecimiento económico con equidad, organizado por El Financiero.
La funcionaria explicó que el país mantiene una fuerte dependencia de las importaciones provenientes de Estados Unidos, principalmente desde Texas, una situación que consideran vulnerable para el sistema energético nacional.
“Estamos explorando la viabilidad técnica, ambiental y financiera de ampliar la producción de gas natural en nuestro país aprovechando las reservas”, señaló Luz Elena González.
Actualmente, México importa alrededor del 70 por ciento del gas natural que consume, mientras que más del 80 por ciento de ese combustible llega desde territorio estadounidense.
El gas natural tiene un papel clave en el sistema eléctrico mexicano, ya que cerca del 65 por ciento de la generación eléctrica depende de este energético.
Los puntos clave del plan energético:
- Reducir la dependencia del gas natural importado
- Fortalecer la seguridad energética nacional
- Impulsar inversiones públicas y privadas
- Incrementar la participación de energías renovables
- Garantizar acceso a energía asequible hacia 2029
El fracking aún no está definido, pero sigue sobre la mesa
Durante el foro, Luz Elena González aclaró que el uso de fractura hidráulica o fracking todavía no está aprobado en México. Sin embargo, confirmó que existe un análisis técnico en marcha para determinar si esta tecnología podría ayudar a incrementar la producción nacional.
La evaluación estará a cargo de un grupo internacional de expertos científicos independientes, conocido como el “dream team” del fracking.
“No es un hecho, no está decidido, pero es una posibilidad para disminuir la dependencia y la vulnerabilidad que tenemos respecto a un energético”, afirmó la secretaria.
La discusión ocurre en un contexto donde México busca garantizar estabilidad energética frente a posibles riesgos en el suministro internacional y ante el crecimiento de la demanda eléctrica.
Además, la secretaria destacó que el Gobierno federal abrió nuevas oportunidades para la participación privada dentro del sector energético, especialmente en proyectos relacionados con hidrocarburos y energías limpias.
“La inversión pública no compite con la inversión privada sino que se complementa”, subrayó.
México acelera inversiones en energía y renovables hacia 2030
Como parte del plan energético nacional, el Gobierno de Claudia Sheinbaum proyecta una inversión conjunta de 976 mil millones de pesos hacia 2030 en infraestructura de generación, distribución y transmisión eléctrica.
La meta oficial es que para 2029, prácticamente toda la población mexicana tenga acceso garantizado a energía a precios asequibles.
Dentro de la estrategia también se contempla acelerar el crecimiento de las energías renovables. México busca elevar la participación de fuentes limpias del 24 al 38 por ciento para el año 2030.
Luz Elena González destacó que el país cuenta con ventajas naturales importantes para lograrlo:
- Alta radiación solar en gran parte del territorio
- Regiones con fuertes corrientes de viento
- Recursos geotérmicos disponibles
- Desarrollo de proyectos de bioturbosina y bioetanol
“Está la mesa puesta, hay un gran apoyo por parte del Estado y del sector energético”, afirmó la titular de Sener.
El Gobierno considera que la combinación entre inversión pública, capital privado y expansión de energías renovables será fundamental para fortalecer la seguridad energética y sostener el crecimiento económico del país durante los próximos años.