Petróleos Mexicanos informó que Moody’s Ratings ratificó su calificación ‘B1’ con perspectiva estable, respaldada por apoyo del gobierno federal y avances financieros reportados por la petrolera, aunque la calificadora advirtió que persisten problemas operativos y necesidades de financiamiento.
Petróleos Mexicanos celebró la ratificación de su calificación crediticia ‘B1’ con perspectiva estable por parte de Moody’s Ratings, decisión que la petrolera atribuyó a una mejora financiera sostenida y al fortalecimiento de su posición institucional.
A través de un comunicado, Pemex aseguró que la ratificación da continuidad a la mejora anunciada por Moody’s desde septiembre de 2025 y refleja avances en reducción de deuda, optimización de costos y acceso a financiamiento.
La empresa indicó que al cierre del primer trimestre de 2026 su deuda financiera se ubicó en 79 mil millones de dólares, cifra que calificó como el nivel más bajo desde 2014.
Según la petrolera, ese monto representa una reducción cercana al 25% respecto a los niveles observados en 2018.
Entre los factores destacados por Pemex se encuentran:
- Reducción de deuda financiera
- Optimización de costos operativos
- Fortalecimiento de liquidez
- Mejor capacidad de inversión
- Regreso al mercado local de capitales
La empresa también señaló que ha avanzado hacia una estructura financiera más sólida y sostenible en el largo plazo.
Pemex destaca regreso al mercado local y confianza de inversionistas
Dentro de los elementos utilizados por Pemex para respaldar la ratificación, la compañía destacó su regreso al mercado local de capitales en febrero de 2026 mediante una emisión de deuda por 31.5 mil millones de pesos.
De acuerdo con la empresa, la colocación registró una demanda equivalente a 2.5 veces el monto ofertado, situación que interpretó como una señal de confianza de inversionistas hacia la petrolera estatal.
Pemex aseguró que esa operación permitió obtener mejores condiciones financieras y fortalecer su perfil de financiamiento.
Sin embargo, Moody’s advirtió que la permanencia de la calificación ‘B1’ continúa ligada al respaldo financiero del gobierno mexicano.
La calificadora señaló que aún persisten:
- Problemas operativos
- Presiones de liquidez
- Necesidades constantes de financiamiento
- Debilidad financiera estructural
- Dependencia de apoyo soberano
Además, Moody’s mantuvo en ‘ca’ la evaluación de fortaleza crediticia independiente de Pemex, una de las notas más bajas dentro de su escala.
Esa evaluación refleja el débil perfil financiero que tendría la empresa sin respaldo del Estado mexicano.
Moody’s mantiene preocupación por deuda pública y apoyo a Pemex
La ratificación ocurre apenas días después de que Moody’s Ratings redujera la calificación soberana de México de ‘Baa2’ a ‘Baa3’, el último nivel dentro del grado de inversión.
Entre las razones expuestas por la agencia se encuentran el deterioro de las finanzas públicas, el aumento de deuda gubernamental y la presión fiscal derivada del apoyo constante a Pemex.
La calificadora ha señalado en diversos reportes que la petrolera continúa representando uno de los principales riesgos contingentes para las finanzas públicas mexicanas.
Pese a ello, la empresa productiva del Estado sostiene que sus indicadores financieros muestran avances relevantes respecto a años anteriores.
Actualmente, Pemex enfrenta retos relacionados con:
- Producción petrolera
- Refinación
- Liquidez operativa
- Pago a proveedores
- Inversión en infraestructura
Analistas consideran que la estabilidad financiera de la empresa seguirá dependiendo en gran medida de factores como el precio internacional del petróleo, el respaldo gubernamental y la capacidad de mejorar sus operaciones productivas.
Aunque la ratificación de Moody’s evita un deterioro inmediato en la percepción crediticia de Pemex, el entorno financiero de la petrolera continúa bajo observación debido a sus elevados compromisos financieros y necesidades de inversión en los próximos años.