Pemex concretó 10 contratos mixtos al cierre del primer trimestre de 2026, con nuevos campos en Veracruz y Tabasco como parte de su plan para reforzar la producción petrolera.
Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró el primer trimestre de 2026 con un total de 10 contratos mixtos, como parte de su estrategia para impulsar la producción petrolera mediante esquemas de colaboración con empresas privadas.
La empresa productiva del Estado informó estos avances durante su llamada con inversionistas, donde detalló la asignación de tres nuevos campos ubicados en Veracruz y Tabasco, dos entidades clave para la actividad petrolera nacional.
Nuevos campos asignados en Veracruz y Tabasco
Entre los activos más relevantes destaca el campo Rabasa, ubicado en Agua Dulce, Veracruz, que registra una producción promedio de 17 mil barriles diarios.
Este campo fue adjudicado a la empresa mexicana Latina, como parte del esquema de contratos mixtos que Pemex busca utilizar para reforzar su capacidad operativa.
Los otros campos asignados son:
- San Ramón, ubicado en Tabasco
- Cinco Presidentes-Rodador, localizado entre Tabasco y Veracruz
El campo San Ramón fue entregado a un consorcio integrado por Noble PM, NTSEI, TLA, SOPADS y SI Ariax.
San Ramón, uno de los activos más relevantes
San Ramón destaca dentro de esta estrategia por su nivel de producción, estimado entre 80 mil y 90 mil barriles diarios.
Esta cifra lo coloca como uno de los activos más importantes dentro del portafolio de contratos mixtos, debido a su potencial para aportar volumen adicional en el corto plazo.
El tercer contrato, correspondiente a Cinco Presidentes-Rodador, ya fue adjudicado, aunque el proceso de firma continúa.
Este activo quedó en manos de un consorcio integrado por:
- Contratista General de América Latina
- GEO Global Energy PTE, firma de origen chino
Con estas asignaciones, Pemex busca acelerar el desarrollo de campos prioritarios y contener la tendencia de declinación en la producción nacional de crudo.
Contratos mixtos para enfrentar la caída productiva
Los nuevos contratos se suman a asignaciones previas en campos como Agua Fría, Cuervito, Macavil y Tupilco Terciario, además de tres bloques adjudicados al Consorcio 5M del Golfo.
El objetivo central es claro: complementar las capacidades técnicas, operativas y financieras de Pemex para sostener e incrementar la producción.
Entre las metas principales de estos esquemas destacan:
- Acelerar la perforación de pozos
- Ejecutar reparaciones mayores en campos clave
- Reducir presión sobre el capital de Pemex
- Incorporar nueva producción en menor tiempo
- Aprovechar experiencia técnica de socios privados
Este modelo busca ofrecer resultados más rápidos frente a los retos financieros y operativos de la petrolera.
Especialistas piden revisar el modelo petrolero
Aunque los contratos mixtos muestran interés del sector privado, especialistas advierten que aún no participan las grandes petroleras internacionales que podrían detonar una mayor escala productiva.
El analista energético Ramsés Pech señaló que el modelo mexicano, compuesto por contratos mixtos, rondas, asignaciones y otras modalidades, podría haber perdido atractivo frente a nuevas dinámicas geopolíticas y de inversión.
Desde esta perspectiva, el país enfrenta el reto de revisar sus esquemas contractuales para mejorar su competitividad frente a otros mercados petroleros.
Entre los puntos a revisar se encuentran:
- Incrementar la renta petrolera nacional
- Generar ingresos de corto plazo
- Reducir el nivel de endeudamiento
- Atraer inversión con mayor capacidad técnica
- Mejorar condiciones frente a otros países productores
Plan Estratégico 2025-2035 marca la ruta
Pemex ha vinculado estos contratos al Plan Estratégico 2025-2035, que busca incrementar la producción con esquemas de colaboración que complementen sus capacidades internas.
Eduardo Poblano, subdirector de Administración de Exploración y Producción, explicó que estos proyectos permiten acelerar procesos críticos en campos prioritarios.
Entre estos procesos destacan:
- Perforación
- Terminación de pozos
- Reparaciones mayores
- Desarrollo de infraestructura operativa
La estrategia también pretende reducir presiones financieras sobre Pemex, al permitir que parte de la inversión y ejecución técnica sea acompañada por privados.
El reto: producir más sin perder control estratégico
Los contratos mixtos se perfilan como una herramienta clave para enfrentar la declinación petrolera, pero también abren una discusión sobre el equilibrio entre apoyo privado y control estatal.
Para Pemex, el desafío será lograr que estos acuerdos se traduzcan en producción adicional real, sin comprometer la renta petrolera ni la dirección estratégica del sector.
En un entorno de alta presión financiera y necesidad de ingresos públicos, el éxito de estos contratos dependerá de su capacidad para acelerar producción, atraer socios sólidos y generar resultados medibles en el corto y mediano plazo.