Petróleos Mexicanos ha sido superada por Gazprom en cuanto a deuda total. Analistas destacan los retos financieros que enfrenta la estatal mexicana.

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha dejado de ser la petrolera más endeudada del mundo, siendo ahora superada por la estatal rusa Gazprom. Según datos revisados por EL UNIVERSAL, Pemex cuenta con pasivos financieros que suman $99,800 millones de dólares, mientras que Gazprom enfrenta compromisos totales de $103,500 millones de dólares.

La situación financiera de Pemex

Al cierre de marzo de 2026, Pemex, bajo la dirección de Juan Carlos Carpio Fragoso, reportó un pasivo de $79,000 millones y obligaciones con proveedores por $20,800 millones. Esto refleja una deuda preocupante, especialmente considerando que la empresa aún tiene que lidiar con problemas estructurales.

Expertos en finanzas, como Luis Miguel Labardini, subrayan que aunque la situación de Pemex ha mejorado en algunos aspectos gracias al apoyo gubernamental, persisten serias preocupaciones. Entre estas, destaca la elevada deuda con proveedores, que se ha ido postergando mediante factores financieros que alargan los pagos hasta 2033.

Comparación con Gazprom y otras petroleras

La deuda de Gazprom, compuesta por $86,000 millones en deuda financiera y $17,500 millones con proveedores, subraya un contraste significativo. Otras grandes petroleras como Saudi Aramco, BP y Shell también tienen deudas importantes, pero ninguna se aproxima a los niveles de las dos primeras.

  • Saudi Aramco: $96.9 mil millones
  • BP: $82.2 mil millones
  • Shell: $80.7 mil millones

Desafíos económicos para Pemex

Marcial Díaz Ibarra, consultor de QUA Energy, enfatiza que la clave no solo radica en el monto de la deuda de Pemex, sino en su capacidad para generar efectivo y mantener operaciones. La presión financiera recae no solo sobre la empresa, sino también sobre una amplia red de proveedores mexicanos que dependen de sus pagos para operar.

La reestructuración de la deuda ha llevado a que la presión se extienda a toda la cadena de suministro, afectando a transportistas, empresas de mantenimiento e infraestructura. El apoyo gubernamental, aunque necesario, ha debilitado la calificación crediticia de Pemex, complicando su situación.

Pérdidas y futuro incierto

Durante el primer trimestre de este año, Pemex reportó pérdidas de $46,000 millones de pesos, cifra que podría haber sido el doble sin la inyección de $69,000 millones del gobierno. La preocupación persiste sobre cuánto tiempo puede Pemex sostener su pesada estructura financiera sin comprometer la competitividad energética y la estabilidad pública en México.

El gobierno mexicano sigue buscando formas de reducir la deuda de Pemex y mejorar su operatividad, con la esperanza de que la empresa sea sostenible de manera independiente para 2027. Sin embargo, la falta de optimismo entre expertos genera incertidumbre sobre la viabilidad futura de la empresa.

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Redacción Energía MX. Cubriendo la actualidad de la industria energética con rigor y profesionalismo.