La política energética de México está restringiendo el desarrollo de centros de datos, llevando inversiones a Estados Unidos, según analistas de Banco BASE.
La política energética de México está enfrentando un crítico escrutinio, especialmente en lo que respecta al desarrollo de data centers. Según un análisis reciente de Jesús López, subdirector del área de Análisis Económico en Banco BASE, las regulaciones en materia energética podrían estar llevando a las inversiones de estos centros a trasladarse hacia Estados Unidos.
Regulaciones que afectan la inversión en México
López argumenta que las regulaciones actuales limitan drásticamente la capacidad de inversión privada en el sector energético. “De los tres países de América del Norte, México es el único que pone un tope a la inversión privada”, explicó. Esto crea un entorno menos atractivo para la instalación de data centers, que requieren amplias inversiones en infraestructura eléctrica.
- Estados Unidos: sin restricciones significativas para la inversión privada.
- Canadá: solamente algunas provincias aplican restricciones.
- México: limitación del 46% de participación privada en generación eléctrica.
Consumo energético y capacidad de infraestructura
El consumo energético de los data centers en Estados Unidos alcanzará aproximadamente 50 mil megawatts (MW) en 2025. Esto representa un porcentaje significativo comparado con la capacidad instalada de generación eléctrica de México, que está proyectada para 2024 en 90 mil 543 MW.
Para ilustrar la diferencia en capacidades, al cierre del año pasado, EE.UU. contaba con 1,280,799 MW instalados, casi 14 veces más que México. La velocidad de crecimiento de ambos países en términos de capacidad instalada es similar, pero México enfrenta un punto de partida significativamente menos robusto.
Proyecciones para el futuro de los data centers
Investigaciones de BloombergNEF sugieren que la capacidad de energía de los data centers en EE.UU. podría alcanzar los 194 gigawatts (GW) para 2035, lo que equivaldría a cerca del 20% del consumo eléctrico proyectado. Mientras tanto, en México, se estima que el consumo actual es de solo 279 MW, proyectándose que podría llegar a 1,730 MW para 2031.
Desafíos hídricos en México
Además de las limitaciones en la política energética, la escasez de agua se suma a los problemas que enfrentan los centros de datos. En un análisis donde se compara la disponibilidad de agua por persona, México muestra una capacidad que es un tercio de la estadounidense y 21 veces menor que la canadiense. Esto se traduce en serios retos para el crecimiento de la industria de data centers, así como para el desarrollo sostenible en general.
- Inversión en infraestructura hídrica en México es un 0.8% del PIB.
- CEPAL recomienda un 1.3% del PIB para garantizar disponibilidad de recursos hídricos.
La postura del gobierno sobre la política energética
La estrategia energética de las últimas administraciones federales en México ha sido favorecer la inversión estatal, enfatizando la soberanía energética a través de empresas como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Esto ha resultado en un marco que restringe la participación privada, afectando la rápida adaptación e innovación en el sector.
Impacto de la inteligencia artificial en el sector
A pesar de las limitaciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha señalado que la Inteligencia Artificial está empujando a las empresas a invertir en centros de datos en Estados Unidos, lo cual afecta las exportaciones de productos electrónicos desde México. Sin embargo, analistas apuntan que México se está posicionando principalmente como un intermediario sin agregar valor significativo al proceso productivo.
Gabriela Siller de Banco BASE destacó que, a diferencia de otros sectores como el automotriz, donde se generan componentes en el país, en el sector electrónico estos son principalmente ensamblados para reexportación. “Como proveedor de Estados Unidos, México necesita redefinir su papel en esta industria”, comentó.
El actual panorama subraya la urgencia de una reforma que permita a México aprovechar su potencial en el desarrollo de data centers, a través de un marco de inversión que fomente tanto el acceso a energía fiable como a recursos hídricos adecuados.