Un juzgado federal ha detenido el proyecto Amigo GNL en Sonora tras evidenciar deficiencias en la consulta pública. Organizaciones destacan la importancia de la decisión para la protección de derechos ambientales.
Un juzgado federal ha concedido una suspensión definitiva que frena el polémico proyecto de la terminal de licuefacción de gas natural Amigo GNL, ubicada en el Golfo de California, en el noroeste de México. Esta decisión se produjo tras una demanda interpuesta por las organizaciones no gubernamentales Nuestro Futuro A.C. y Artículo 19, que argumentaron fallas significativas en el proceso de consulta pública del proyecto.
Decisión judicial y su impacto inmediato
El fallo judicial ordena a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) suspender cualquier autorización relacionada con el impacto ambiental del proyecto hasta que se resuelva el fondo del juicio. Esta medida es vista como un paso crucial en la protección de los derechos de acceso a la información ambiental, fundamentado en la legislación mexicana y en el Acuerdo de Escazú.
Las organizaciones involucradas han destacado que la suspensiva se basa en la existencia de suficientes elementos que sugieren la falta de acceso a información ambiental adecuada durante la consulta pública.
Detalles del proyecto Amigo GNL
El proyecto Amigo GNL planea exportar más de 5.1 millones de toneladas de gas natural licuado hacia mercados asiáticos. Para ello, se requiere construir infraestructura tanto terrestre como marítima en Guaymas, Sonora. Este desarrollo ha generado preocupación entre ambientalistas debido a los riesgos que representa para el ecosistema del Golfo de California, uno de los hábitats marinos más ricos del planeta.
- Circulación constante de buques metaneros.
- Emisiones contaminantes y ruido submarino.
- Riesgo de colisiones con fauna marina.
- Consecuencias irreversibles en la biodiversidad local.
Deficiencias en la consulta pública
Durante la consulta pública realizada por la ASEA en marzo, más de 4,800 ciudadanos enviaron comentarios y observaciones, la mayoría de ellos en contra de la autorización del proyecto. Las principales quejas se centraron en:
- Irregularidades en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
- Omisiones sobre impactos acumulativos y riesgos para especies marinas.
- Inadecuado análisis de la situación del Golfo de California como corredor migratorio para cetáceos.
Reacción de las organizaciones y el futuro del proyecto
Las ONG han manifestado que la decisión judicial es un avance importante en la defensa del medio ambiente. Además, exigen que las autoridades respeten las normativas vigentes y que cualquier decisión sobre el proyecto se base en información completa y transparente.
El gobierno del estado de Sonora ha apoyado el desarrollo de Amigo GNL, considerándolo una inversión estratégica, pero organizaciones como Nuestro Futuro y Artículo 19 insisten en que la protección ambiental debe ser prioritaria. La suspensión judicial se mantendrá hasta que un laudo final determine si se han cumplido las condiciones legales para garantizar el acceso a la información y la participación ciudadana.
Este caso no es aislado; refleja una tendencia creciente de las comunidades y grupos ambientalistas en México que buscan frenar proyectos que amenazan el entorno. Las acciones de defensa de los derechos ambientales están ganando fuerza, especialmente en áreas de alta biodiversidad como el Golfo de California.