México enfrenta un alarmante aumento en los incidentes petroleros, mientras el presupuesto de seguridad se reduce drásticamente. Expertos piden más facultades a la Asea.
Recientemente, México ha vivido un aumento preocupante de incidentes en el sector petrolero, incluyendo derrames, incendios y fugas. Este incremento se da en un contexto donde el presupuesto destinado a la seguridad y supervisión ha disminuido significativamente, con una reducción real del 63% entre 2018 y 2026, según informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Presupuesto en descenso desde 2018
En 2018, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (Asea) tenía un gasto aprobado de aproximadamente 970 millones de pesos. Para el año 2026, el presupuesto que se prevé es de solo 353 millones de pesos, marcando la menor asignación desde la creación de la institución en 2015.
La Asea es fundamental en la regulación y supervisión de la seguridad del sector hidrocarburos. Sus funciones incluyen la vigilancia de:
- Barriles de petróleo y gas natural.
- Plataformas marinas y pozos terrestres.
- Tuberías y terminales de distribución.
- Refinerías y gasolinerías.
Incidentes peligrosos: un panorama alarmante
Las estadísticas indican que este incremento en incidentes no solo afecta a Petróleos Mexicanos (Pemex), sino también a empresas privadas dedicadas al manejo de gas. En septiembre de 2022, una explosión en Iztapalapa dejó 32 víctimas fatales, un acontecimiento que resalta los riesgos de seguridad en el sector.
En 2025, aunque se aprobó un incremento del 18% en los recursos destinados a la Asea, los incidentes siguen en aumento. El presupuesto de 2022 para la agencia fue de 322 millones de pesos, mientras que el total gastado al final del año alcanzó los 429 millones. Aun así, los incidentes críticos no cesan:
- En noviembre de 2025, una pipa de gas volcó en la carretera México-Puebla, causando otra explosión.
- En enero de este año, una nueva explosión ocurrió en la autopista México-Querétaro.
- Recientemente, una pipa de gas explotó en Tepeaca, Puebla, provocando la evacuación de casi 2,000 personas.
Derrames ocultos y falta de transparencia
La falta de transparencia y comunicación ha aggravado la situación. En febrero de 2026, se detectaron manchas de hidrocarburos en el golfo de México que se ocultaron de la dirección de Pemex, lo que plantea nuevas dudas sobre el manejo de la seguridad en el sector. Otro derrame reciente en Manzanillo, Colima, aún no ha esclarecido sus causas o responsables.
Exigencias de expertos al gobierno
Expertos como Susana Cazorla de SICEnrgy enfatizan la necesidad de un incremento real en el presupuesto de la Asea. “El desafío de seguridad en la refinería de Dos Bocas es significativo, especialmente por la proximidad a escuelas. Es crucial que, además del financiamiento, se mejoren los protocolos de gestión de crisis,” subrayó Cazorla.
Víctor Hugo Juárez Cuevas, director de Edge Innovation, también enfatizó la importancia de que la Asea y otras organizaciones aumenten su capacidad de regulación para adaptarse al crecimiento poblacional y la creciente demanda de hidrocarburos. Según Juárez, “los incidentes continuos demuestran que hay una falta de recursos y una ineficiencia en la gestión actual”.
Las recomendaciones son claras: aumentar el presupuesto, dotar a la Asea de más autonomía y permitirle actuar con rapidez frente a incidentes de seguridad que pongan en riesgo tanto a la población como al medio ambiente.
El sector hidrocarburos enfrenta un futuro incierto, y las decisiones que se tomen hoy determinarán la seguridad y la regulación del país en años venideros. La presión social es clave para exigir acciones efectivas y responsables.